¿POR QUIEN DEBO VOTAR? / por pastor David Hormachea

Publicado en 17 Diciembre 2013

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Realmente no me preocupa que usted piense si se pierde o no la salvación pues estoy convencido que ésta la tiene asegurada por la gracia divina y no por las obras o ideas humanas, sea que usted lo entienda o no, y aun, sea que lo crea o no. Lo que si me preocupan son los cristianos que no saben conducirse como hijo de Dios en este mundo y que por sus acciones equivocadas y erróneas convicciones, no son “luminares en el mundo, en medio de una generación maligna y perversa.” Por ello, he tomado la determinación de asumir un rol más público y más orientador en asuntos de política y moral, para entregar no mis ideas, sino principios bíblicos con respecto a la participación del cristiano en la vida política de su país. En palabras sencillas, aun a la distancia, voy a participar en política del país que amo.

 

Por muchos años he escuchado que los cristianos no deberían participar en política en general. Otros han sido más específicos al enseñar que el cristiano no debería ser candidato, no debería ocupar un puesto político, no debería participar en un partido político y que los pastores no deberían participar en política. Si usted me ha escuchado por medio de mis conferencias, entrevistas o grabaciones, seguramente sabe que mi posición es diferente, aunque tal vez no conoce los detalles de las diferencias. Por supuesto, en un solo articulo no puedo expresar todo mi sistema de pensamiento, pero haré lo posible para que poco a poco vaya conociendo cuales son mis convicciones, especialmente, mientras mas se acerquen las elecciones. El diccionario define la política como la actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo. Otra acepción dice que es “quien interviene en las cosas del gobierno y negocios del estado.” De acuerdo a las definiciones referidas, creo que todo cristiano, no solo puede, sino que debe participar en política y definiré en forma más específica cual debe ser la forma bíblica de participación, de acuerdo a principios que se revelan en la Biblia.

 

Todo cristiano interviene en los asuntos públicos mediante su opinión, mediante su voto o de cualquier otro modo. En este artículo daré algunas sugerencias sobre nuestra participación mediante el derecho a voto que tenemos todos los ciudadanos chilenos. Estoy convencido que una de las herramientas más importantes que tenemos los cristianos para hacer respetar nuestros valores, es el voto. Especialmente en nuestro país, y con mayor razón si son ciertas las estadísticas que determinan que por lo menos entre un 20 o 25% de la población es evangélica. Creo que la no participación es un acto de irresponsabilidad. Algunos justifican su apatía diciendo que un voto no hace la diferencia o que no importa quien sea elegido, los políticos seguirán ofreciendo cosas que rara vez cumplen. Pero en 1645, un voto le dio a Oliver Cromwell el control de Inglaterra. En 1776, solo un voto permitió que el idioma oficial de los Estados Unidos sea el ingles y no el alemán. En 1649, literalmente, solo un voto le costó la cabeza al rey Carlos I de Inglaterra. Por 67 votos en contra y 68 a favor, fue decapitado con un hacha.

 

El silencio de los cristianos es un apoyo indirecto a lo que rechazamos. El abstenerse de votar permite que tengan un voto menos los candidatos que mas representan nuestros valores y les da más oportunidad de ganar a quienes tienen valores totalmente contrarios a nuestra fe.

 

El cristiano tiene una obligación moral de apoyar el bien común de acuerdo a sus valores morales y el voto es uno de los mejores privilegios que permite buscar el bien común. No solo los políticos tienen la obligación de buscar el bien de la sociedad, también mediante su voto tiene obligación la cristiandad. Pero el voto del cristiano no debe realizarse nunca basado en desinformación, amistad, el beneficio inmediato que puede obtener, o a cambio de la promesa de un bien económico. Un cristiano maduro nunca debe votar por un programa de gobierno, por leyes o candidatos cuya formación ética o religiosa contradiga el contenido ético y moral de nuestra fe. Recuerde que el voto es el apoyo a un candidato que tendrá que rechazar o promover leyes que afectan la moralidad. El hecho de que no tengamos que tomar nosotros la decisión en el congreso, por no ser los candidatos elegidos, no remueve la inmensa responsabilidad de enviar al congreso o cualquier puesto publico, a candidatos que favorecen políticas anti-Dios y anti valores absolutos. Existen cosas y conductas que siempre serán pecaminosas para el cristiano y que, por lo tanto, no debe promover ni directa ni indirectamente. Existen leyes anti moralidad cristiana que no deben ser apoyadas por los cristianos.

 

No debemos vivir esa moralidad pecaminosa, no debemos votar a favor de leyes con esa moralidad, ni debemos apoyar a candidatos que votaran a favor de esas conductas que nosotros consideramos inmorales.

El cristiano que apoya partidos políticos, políticos o leyes que por filosofía de pensamiento son contrarias a nuestra fe, no ha entendido el mensaje bíblico y actúa con inmadurez. Esta posición bíblica demuestra que el voto del cristiano no debe ser por un candidato, por un partido político o por un interés personal. El voto del cristiano debe ser por la moralidad que representan los candidatos y debe votar no por emociones, promesas o intereses personales, sino basado en sus convicciones bíblicas.

 

El cristiano que vota por su vecino izquierdista ateo, porque es amigo, o simplemente no es cristiano genuino o no ha entendido su fe y actúa en inocencia o ha elegido la desobediencia. El cristiano que vota por el tío derechista que favorece el aborto, puede que no sea un cristiano verdadero o no ha entendido su fe y actúa en inocencia o ha elegido la desobediencia. El cristiano que vota por el alcalde que le ofrece abrir una fabrica en su comuna y que dará mayor empleo y que le ofrece un puesto en la fabrica, a pesar de que es derechista o izquierdista que apoya la redefinición del matrimonio para permitir la proliferación del homosexualismo y favorece el aborto y la agenda liberal, o no es cristiano o no ha entendido su Biblia y actúa en inocencia o ha elegido la desobediencia. El cristiano que vota por el candidato a la alcaldía de cualquier tendencia política que sea, pero que apoya el aborto, la píldora del día después, las relaciones sexuales prematrimoniales o a los homosexuales y que le ofrece que le prestara el coliseo gratis para que celebre una campana evangelística y que le patrocinara los equipos de amplificación o le dará dinero para construir un templo, o no es cristiano o no ha entendido su Biblia y actúa en inocencia o ha elegido la desobediencia, Un cristiano nunca debe votar por las ofertas que recibe, por los beneficios personales que puede recibir o poniendo como prioridad las conquistas económicas por sobre los valores morales.

 

El cristiano no vota solo por una persona, sino vota por promover sus convicciones morales y vota por las personas que mas se acercan a sus convicciones morales y no por quienes hacen excelentes ofrecimientos temporales para que le den los votos que necesita para ganar un puesto político que le permita promover sus convicciones personales. El cristiano no debe votar por ningún candidato que promueva el aborto, pues es el asesinato intencional de una vida humana. El cristiano no debe votar por ningún candidato que promueva la eutanasia. La Biblia no apoya el suicidio ni la asistencia a quienes desean realizarlo. El cristiano no debe votar por alguien que promueve la clonación humana.

 

Dios diseñó que la forma de reproducción sea mediante la unión intima sexual de un hombre y una mujer y todo niño tiene el derecho de tener un padre y madre como Dios lo diseñó. El cristiano nunca debe votar por un candidato que apoye el matrimonio y la agenda homosexual. El matrimonio tiene como uno de los propósitos la procreación y desarrollo de la raza humana.

 

El cristiano nunca debe votar por un candidato que no crea en Dios pues su sistema de pensamiento y su filosofía de vida es anti-Dios. Las leyes que creara, los programas que apoyara, la influencia que tendrá en la moralidad, en la educación de nuestros hijos, serán su sistema de pensamiento liberal, su agnosticismo, o el humanismo secular.

 

Tristemente, muchos evangélicos, algunos por ignorancia y otros por sus interés personales, apoyan ese mismo sistema de pensamiento, aunque es un sistema rechazado por la Biblia.

 

Esos cristianos, en la práctica, están más interesados en lo que el gobierno les puede dar que en los valores que son parte de la vida de ese oficial de gobierno y el efecto que ese sistema de pensamiento puede tener no solo en la moralidad del presente sino de las generaciones futuras. Estoy convencido que los evangélicos chilenos piensan muy parecido a los hispanos y los negros de los Estados Unidos.

 

Son conservadores y religiosos en sus valores, pero liberales en su economía, por ello cuando votan les interesa más las ofertas económicas que los valores del individuo.

El relativismo es el pensamiento opuesto a la creencia en una verdad moral absoluta.

 

El diccionario webster lo define como la teoría que cree que el conocimiento es relativo a la naturaleza limitada de la mente humana y las condiciones del conocimiento.

 

Es la creencia que las verdades éticas dependen de los individuos y grupos que las sostienen.” El la creencia dominante de nuestra época. El humanismo secular, llámese humanismo marxista, cósmico, científico, planetario o humanismo posmoderno trata de erradicar la cosmovisión cristiana de los medios de comunicación, del gobierno y especialmente de la educación publica.

 

Así como en Estados Unidos, ellos proclamaran y vivirán su religión cuyo dios es el mismo hombre y le dirán que hay que separar nuestro Dios del estado, pero el dios de sus pensamientos humanistas deben incluirlo. No puede ser un cristiano genuino y maduro quien promueve la evolución, el marxismo, el relativismo moral, la educación sexual amoral, la teología de aceptación del homosexualismo y el aborto.

 

Tristemente existen cristianos que son conservadores en sus casas, pero liberales cuando se trata de votar por creer que los liberales le arreglaran su mundo económico. Esos cristianos piensan erróneamente que deben votar por quienes le ofrecen un beneficio económico o de posición, inmediato, aunque por ser elegidos, esos candidatos ateos no solo se metan en el gobierno, sino también metan sus caballos de Troya, sus pensamientos y políticas liberales, dentro de un atractivo caballo de ofertas económicas. De esa manera ellos influencian la educación, los medios de comunicación y en la cultura.

 

Ellos con su humanismo secular le harán creer que el hombre hace bien las cosas, que posee un sentido innato de la moralidad, que es bueno por naturaleza y es la sociedad que lo corrompe, por lo tanto, la sociedad es la que debe darles lo que ellos no tienen. .Ellos enseñaran que todo es relativo. El humanismo secular o nuestro presidente le dirá que no existe ninguna deidad que nos ayude, que tenemos que ayudarnos a nosotros mismo. La nueva era le dirá que no existe Dios y que cada uno es su propio dios.

 

Los liberales le dirán que no existe verdad absoluta y que todo es relativo que cada persona debe elegir su propia moralidad y nadie debe imponer la moralidad a otro. Pero ellos si imponen sus creencias religiosas, porque el ateismo, el agnosticismo es la religión en que el hombre es Dios. Ellos cuando llegan al poder, si tienen el derecho que dicen que nosotros no tenemos.

 

¿Usted cree que si todos los católicos de Chile y todos los evangélicos de Chile votaran de acuerdo a la Biblia aprobarían la distribución de la píldora del día después a las chicas de 14 años sin permiso de sus padres? Usted sabe que no.

 

Usted sabe que si todos los católicos y evangélicos vivieran la fe que dicen tener y basada en la Biblia que dicen amar, es imposible que aprueben este paso que será seguido de la aceptación del aborto. Debido a que por votación popular de todos los evangélicos y católicos que viven su fe no podría ser aprobado una ley como esta, la presidenta utiliza su derecho de imponer una ley con la aprobación de todos los evangélicos que votaron por ella. Usted debe entender que el mundo humanista tiene una agenda, igual que tenemos agenda los evangélicos. Nuestra agenda es que no se apruebe la redefinición del matrimonio. La agenda humanista es la aprobación de la agenda homosexual, ellos lucharan porque se apruebe.

 

Los agnósticos, los ateos, los liberales pueden ofrecer al pueblo evangélico un puesto en el gobierno, como capellán, o puede ofrecerle una ley que permita a la iglesia evangélica importar automóviles liberados de impuestos, o que los pastores tengan entrada a todos los hospitales, pues todos son puestos sin influencia en la moralidad de una nación.

 

Ellos solo permiten una mayor libertad para ejercer su fe, pero a costa de que los evangélicos que votan por ellos le entreguen el derecho de influenciar a nuestros hijos y a la nación con su educación humanista y sus leyes liberales. Nosotros los cristianos firmes en nuestras convicciones bíblicas, debemos estar dispuestos a que nos coarten la libertad de predicar, e igual predicaremos, aun a costa de nuestra vida, pero no entregarles el derecho de que influencien con sus doctrinas humanistas toda la vida de una nación.

 

En el Manifiesto Humanista I de 1933 había un humanismo religioso. El de 1973 presenta un humanismo secular y el del 2000 presenta un humanismo planetario, pero la verdad es que su esencia no ha cambiado. Por su contenido, el humanismo secular es la continuación del ateísmo, debido a que descarta lo sobrenatural, pero también busca formas alternativas de ética y convivencia social, sin embargo, estoy convencido que agnósticos, librepensadores, racionalistas y escépticos en la práctica son humanistas seculares.

 

Todos promueven el ateismo, el naturalismo, la evolución, el relativismo moral y el gobierno mundial. El manifiesto humanista 2000 fue impreso en la edición de otoño de la revista Free Inquiry y escrito por Paul Kurtz. Su titulo fue Manifiesto Humanista 2000: una llamada a un nuevo humanismo planetario y subtitulado: Un plan para la paz, la dignidad y la libertad en la familia humana global.

 

En este manifiesto hay expresiones como: “Aunque hay muchas cosas que no sabemos, los humanos somos responsables de lo que somos o seremos. No nos salvará ninguna deidad; debemos salvarnos nosotros mismos.” En otro lugar dice “Afirmamos que los valores morales se derivan de la experiencia humana. La ética es autónoma y situacional sin necesidad de sanción teológica o ideológica. La ética surge de la necesidad y del interés humano. Negar esto distorsiona toda la base de la vida.”

 

El manifiesto también presenta la opinión humanista con respecto a la sexualidad diciendo: “En la esfera de la sexualidad, creemos que actitudes intolerantes, cultivadas con frecuencia por religiones ortodoxas y culturas puritanas reprimen sin causa las conductas sexuales (homosexualidad, bisexualidad, transexualidad, travestismo, etc.)

 

Debería reconocerse el derecho al control de la natalidad, al aborto y al divorcio. Aunque no aprobamos formas de expresión sexual explotadoras o denigrantes, tampoco deseamos prohibir, mediante ley o sanciones sociales, comportamientos sexuales entre adultos que estén de acuerdo.

 

No deberían considerarse malas las muchas formas de expresión sexual. Sin llegar a consentir permisividad sin sentido o promiscuidad irrefrenable, una sociedad civilizada debería ser una sociedad tolerante. Mientras no haga daño a otros, o se les impulse a hacer lo mismo, a los individuos se les debería permitir expresar sus inclinaciones sexuales y perseguir su estilo de vida como ellos lo deseen.

 

“ Los cristianos deben entender que pese a todas las ofertas que reciben, esta es la filosofía de pensamiento, la religión del humanista y por ello luchara con todas sus fuerzas y el poder que le entreguen los votantes. Los humanistas en medio de sus ofertas, tienen una lucha a muerte con nuestros principios y valores.

 

 

Paul Kurtz en la revista Free Inquiry volumen 23 # 4 dice: “Lo que confrontamos es el hecho que el tercer mundo, que en fue influenciado poderosamente por el marxismo veinte o treinta años atrás, ahora confronta la lucha de dos poderosas fuerzas misioneras: Islamismo y Cristianismo.” Luego agrega: “Esta es la nueva realidad que nosotros, en el movimiento humanista y racionalista tenemos que enfrentar.

 

 

Los ejércitos de los fieles son poderosos y múltiples. Enfrentamos un continuo y creciente conflicto entre sus ideologías religiosas intolerantes y nuestro naturalismo.” Ellos seguirán influenciando en escuelas y universidades pues saben que la única forma de aumentar los creyentes en su humanismo es lavar el cerebro de niños en escuelas estatales. Muchos humanistas, ateos, agnósticos, son personas con gran educación, muchos con grandes principios, pero finalmente son ateos, agnósticos, libre pensadores y esos nombres descrien a quienes piensan que Dios es una invención de la mente humana y que cada vez que conversan con un cristiano, piensan que están tratando con un inocente que ha recibido un lavado de cerebro y que cree en la caperucita roja y en el viejito pascuero.

 

Un comediante que participo en una entrevista de televisión, mientras algunos querían crear polémica sobre el impacto de la película La Pasión de Cristo dijo, “así como me pusieron metal en mis muelas cuando era pequeño y ahora he tenido que sacarlo para que no me haga daño, así tuve que sacarme la religión que me taladraron en la mente.” Si usted piensa que el pensamiento relativista y la filosofía liberal de los gobiernos que elija, solo le darán una mejor oportunidad de tener trabajo y se preocuparan más de los pobres, no ha entendido que esa mentalidad le hará más pobre de espíritu, que es la peor de las pobrezas.

 

Si cree que esos gobernantes son humanistas solo porque se preocupan de ayudarle en sus necesidades humanas, pero que no son humanistas que trataran de desterrar la idea de Dios, usted no ha comprendido esa mentalidad y si vota en contra de ellos, no ha entendido su responsabilidad como cristiano. Si usted cree que esa forma de pensar no afectara los conceptos tradicionales de la sexualidad, relación conyugal y la familia, usted no ha comprendido esa mentalidad y por eso estará dispuesto a apoyarles en las votaciones aunque estén en contra de todos los valores morales que enseñamos en nuestras congregaciones.

 

 

Mi exhortación bíblica es a que cumpla su deber de votar, pero no vote por las emociones que siente o las ofertas que recibe, sino basado en las convicciones bíblicas que enseñan hombres de Dios que conocen la palabra y la investigan profundamente.

 

Esto demanda que no examine quien le ofrece mas, sino quien influenciara mas positivamente nuestro país basado en las convicciones morales que tenga. Por supuesto, esto demanda una seria investigación, no de las ofertas de los candidatos, o de la religión que tiene, sino las convicciones morales que tengan.

 

Columnista: David Hormachea

Escrito por Contralobos

Etiquetado en #Iglesia y Política

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