La elite política no sabe de protestantes (por Patricio Navia)

Publicado en 5 Enero 2010

A continuación transcribo una nota que fundamenta las razones del porque No deberia existir un feriado evangelico en Chile, esta escrita por un analista político reconocido (Patricio Navia), el cual no es cristiano, pero sabe mucho de política y plantea una dura critica a los políticos que permitieron este feriado, yo soy cristiano evangélico y pentecostal (mishh) y me parece rídiculo de parte de los pastores andar buscando reconocimiento público a través de un día feriado, pero en fin, como dicen por ahí, cada quien con su religión jejeje,...

Amor y paz te desea CESAR

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El nuevo festivo del 31 de octubre: La elite política no sabe de protestantes

Oct. 13 , 2008

 

 

El "feriado evangélico" es una mala idea desde donde se lo mire. La iniciativa refleja tanto la ignorancia de la elite política sobre la realidad de los evangélicos como el oportunismo de auto declarados representantes de una población diversa que carece de organización formal. El gobierno debió vetar esa iniciativa.


 


Los argumentos contra el feriado abundan. Es malo tener dos días seguidos de feriado (octubre 31 y noviembre 1). En medio de una difícil situación económica no conviene subir los costos del empleo formal con un beneficio de poca utilidad para los trabajadores. No se debe discriminar a favor de una creencia religiosa. Chile necesita igualdad de derechos religiosos, no discriminación selectiva.


Pero el principal problema del feriado radica en otros dos frentes. Primero, la elite política parece no saber que los evangélicos carecen de una organización nacional. Los autodenominados líderes evangélicos no pueden arrogarse vocerías que no poseen. A los pentecostales no los representan los presbiterianos ni los metodistas se sienten representados por un pastor bautista. La catedral evangélica de Jotabeche en Santiago no es representativa de todos los evangélicos. La mitad de los protestantes en Chile no comparte las creencias pentecostales. Al tratar a esos autoproclamados líderes como representantes de todos los evangélicos, los políticos demuestran su desconocimiento sobre el grupo cuyas contribuciones dicen querer reconocer.


En el censo de 2002, un 15,1% de los mayores de 15 años se declaró evangélico y un 70%, católico. Un 4,4% adicional declaró otra religión. En el censo de 1992 un 13,2% era evangélico/protestante mientras que un 76,7%, católico. Si bien experimentaron un crecimiento notable en los 80, los evangélicos han tendido a estabilizarse desde el retorno de la democracia.


De acuerdo con la última encuesta del CEP, un 80,2% de los mayores de 18 años es católico, un 14,1% es protestante, un 0,4% adicional es mormón y un 1,2%, Testigos de Jehová. Los protestantes distan de ser una sola denominación o compartir una misma doctrina. De acuerdo con la misma encuesta CEP, un 56,1% de los protestantes son evangélico-pentecostales. Un 19,3% son metodista-pentecostales, 4,3% bautistas, 3,7% adventistas, 2,7% metodistas,  2,1% del Ejército de Salvación, 1,5% prebisterianos y un 5,4% dice pertenecer a otras iglesias evangélicas o protestantes. Difícilmente se puede hablar de una "iglesia evangélica."


Es más, incluso el grupo principal, los evangélico-pentecostales, no tienen una organización nacional que representen a todos los feligreses. En la práctica, cualquier templo puede tener autonomía administrativa y su propia doctrina religiosa y cualquier persona puede formar su propia iglesia autónoma de corte evangélico-pentecostal.
 

El segundo problema con el feriado es que el Congreso demuestra lo equivocado que está en sus prioridades. Incapaces de ponerse de acuerdo en cosas más sustantivas como la reforma educacional, el Transantiago o la elección directa de autoridades regionales, los legisladores aprueban un feriado que sólo le importa a un puñado de pastores que buscan un poder político que se debe conseguir en elecciones y que por cierto resulta inconveniente en una democracia que privilegia la separación de la Iglesia y el Estado.


La mejor forma de reconocer las contribuciones protestantes y evangélicas es terminando con la discriminación contra los que profesan creencias distintas a la católica. Parafraseando a Bachelet, paridad de creencias en el gobierno. Al impulsar este feriado, los parlamentarios creen hacer un acto populista y sacan cuentas alegres de los votos que van a cosechar, pero solo demuestran lo ineptos que son en legislar y lo equivocados que están cuando dicen entender el mundo protestante y evangélico en Chile. Esto puede convertirse en uno de los legados más vergonzosos de la administración Bachelet.

* Escrito por Patricia Navia (profesor asistente adjunto del Centro de Estudios Latinoamericanos de New York University y profesor de ciencia política del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la Universidad Diego Portales. Sus áreas de investigación son las leyes electorales, partidos políticos y elecciones en América Latina. Ha escrito artículos relacionados con el diseño institucional y la consolidación democrática. Ha publicado artículos en Comparative Political Studies, Journal of Democracy, Democratization y Social Science Quarterly. También tiene diversos capítulos en libros editados sobre política de Chile y América Latina. En español, ha publicado artículos en Estudios Públicos, Revista de Ciencia Política, Perspectivas, Política y Gobierno (México), y Anuario FLACSO. Es autor del libro Las grandes alamedas. El Chile post Pinochet (2004). Además, Es columnista en el diario La Tercera y la revista Capital en Chile.En la Universidad Diego Portales, enseña cursos sobre política de América Latina, sistemas electorales y sistemas de partidos y modelos formales de la ciencia política).


FUENTE: http://blog.latercera.com/blog/pnavia/entry/el_nuevo_festivo_del_31

Escrito por CESAR

Etiquetado en #Iglesia Cristiana Evangélica

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