Hallan un «Arca de Noé» en el monte Ararat... en buen estado

Publicado en 29 Abril 2010

Miércoles , 28-04-10

«No es seguro al cien por cien, pero sí al 99 por ciento: hemos encontrado el Arca de Noé». Así se expresa el documentalista chino Yeung Wing-Cheung, integrante del grupo arqueológico turco-chino que acaba de proclamar a los cuatro vientos el hallazgo de esta reliquia bíblica en el Monte Ararat, en la frontera entre Turquía e Irán. Pero, ¿será de verdad el Arca de Noé? No es la primera vez que grupos de buscadores reclaman este gran descubrimiento. Hasta ahora, o bien han resultado ser falsificadores, o no han podido aportar ninguna prueba concreta del hallazgo. La verdad es que el hallazgo va a dar mucho de sí.
El Monte Ararat, tal y como es denominado en la Biblia -los turcos lo llaman «La Gran Montaña del Dolor»- es un macizo de más de 5.000 metros de altitud, muy cerca de la llamada «cuádruple frontera» entre Turquía, Irán, Armenia y el enclave de Najichevan, que es territorio de Azerbayán. La historia bíblica dice que, tras el Diluvio Universal, el Arca en la que Noé había conservado un macho y una hembra de cada especie animal, fue a posarse en la loma de esta montaña.

Ararat es por ello el símbolo nacional del pueblo armenio, que denomina a su propio país Hayastan, «la tierra de los hijos de Hayk» , uno de los hijos de Noé. Sin embargo, tras el establecimiento de la frontera de Turquía con la Armenia soviética en 1921, el Ararat quedo en el lado turco. En los días claros, puede divisarse desde Ereván, y aparece en infinidad de postales y representaciones pictóricas. Pero el antagonismo entre Turquía y Armenia hace que sean muy pocos los armenios que han pisado su falda.

Dada la importancia del Arca de Noé como reliquia, no son pocas las expediciones arqueológicas -mas o menos serias- que se han ocupado de su búsqueda. Pero las condiciones son muy difíciles: hasta hace poco se trataba de una zona militar reservada, en la que operaba la guerrilla kurda del PKK, que hace pocos años secuestro a un grupo de turistas extranjeros que escalaban el Ararat. A esto hay que añadir el frío extremo que agrieta las carreteras e impide los ascensos en la epoca de nieve, que se prolonga durante casi todo el año. «Aquí tenemos nueve meses de invierno», comentan los habitantes de la zona.
4.800 años de antigüedad
Esta nueva expedición asegura que las pruebas del carbono 14 indican que los restos tienen una antigüedad de 4.800 años, lo que ha despertado escepticismo entre la comunidad científica sino es que, también, bastante guasa: esta es la fecha aproximada en la que, según la Biblia -pero no según la mayoría de los geólogos- habría tenido lugar el Diluvio Universal, una idea defendida por algunos movimientos evangelistas que pretenden demostrar la literalidad de los textos bíblicos.

Otro de los elementos sospechosos es la presencia de evangelistas turcos en el grupo. Para los musulmanes de Turquía, el Arca de Noé no se posó en la cumbre del Monte Ararat, sino en el Cizre, mucho más al sur.

El nombre de la expedición arqueológica, el Ministerio Internacional del Arca de Noe -un grupo evangelista con sede en Hong Kong-, también hace dudar de su imparcialidad cientifica. Por no hablar del buen estado de conservacuión en el que se encuentran los camarotes y pesebres. Todo parece indicar que el misterio seguirá sumergido en la montaña durante muchos años.

FUENTE
http://www.abc.es/20100428/cultura-cultura/hallan-arca-monte-ararat-20100428.html
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Científicos cuestionan hallazgo del Arca de Noe

La comunidad científica dentro y fuera de Turquía recibió con dudas, críticas y escepticismo la noticia

Guillermo Cárdenas
El Universal
Jueves 29 de abril de 2010
sociedad@eluniversal.com.mx

Desde hace siglos, investigadores en todo el mundo han buscado las pistas del Arca de Noé, pero los indicios sobre su existencia histórica no han sido consistentes, pues en la mítica embarcación no sólo no habrían cabido todas las especies referidas en el relato bíblico, tampoco muchas interrogantes científicas.


Prueba de ello es el reciente hallazgo en Turquía de restos de madera que supuestamente formaron parte del objeto diluviano. Eso afirman exploradores chinos y turcos, quienes dijeron haber encontrado en el Monte Ararat (Este de Turquía), a 4 mil metros de altitud, la prueba de lo anterior: una estructura de madera que, según sus cálculos, tiene 4 mil 800 años de antigüedad.


Uno de los exploradores (que pertenecen al Noah’s Ark Ministries, los Ministerios del Arca de Noé, grupo autodenominado de “científicos evangélicos” que rastrea dicha zona desde hace años) es el documentalista chino Yang Ving Cing, quien declaró tener la certeza a “99.9%” de que se trata de la venerada embarcación. “La estructura del barco tiene muchos compartimentos y eso indica que pueden ser los espacios en los que se ubicaron los animales”, argumentó.


Sin embargo, la comunidad científica dentro y fuera de Turquía recibió con dudas, críticas y escepticismo la noticia sobre el hallazgo, que hasta donde se supo no fue publicado en una revista especializada debidamente arbitrada. “Nunca ha habido un tiempo en que el mundo haya estado cubierto de agua hasta una altitud de 4 mil metros”, cuestionó el profesor de arqueología Orhan Bingol.


Los argumentos

Evidencia científica indica que hace ocho mil años colapsó la capa de hielo en Norteamérica y aumentó el nivel de los océanos a 1.4 metros e inundó el Mar Negro y eso, se cree, es lo que describen mitos que luego integraron el relato bíblico.


Otro profesor turco, Necmi Karul, de la Universidad de Estambul, fue más allá al considerar que “la historia del Arca de Noé sólo se apoya en intereses turísticos”. Él dudó que los restos de madera pudieran conservarse tanto tiempo, lo cual podría ocurrir sólo si éstos no hubieran estado expuestos al oxígeno.


“La idea coloquial del Arca de Noé es muy interesante, pero se requerirían al menos cuatro o cinco más para contener toda la biodiversidad de cada continente, la flora y fauna de Australia (el canguro por ejemplo) es totalmente diferente de la asiática”, opina el científico mexicano Luis Espinosa, del Instituto de Geología de la UNAM.


“Lo que se debe demostrar, además de la coincidencia en el lugar del hallazgo, es la coincidencia con el tiempo que corresponde al relato bíblico”, dice.


FUENTE

http://www.eluniversal.com.mx/cultura/62894.html


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El cuento chino del Arca de Noé

La esperpéntica noticia del hallazgo de la mítica nave invita a navegar en su leyenda

JACINTO ANTÓN  28/04/2010


La noticia de que una expedición china afirma estar al 99 % segura de haber encontrado el Arca de Noé, y en buen estado, es de las que te dejan estupefacto. No por el hallazgo, que es imposible -por la sencilla razón de que el arca, hay que insistir en este punto, no existió jamás, el relato bíblico es un cuento (todo lo bonito que se quiera), y tiene el mismo sentido buscar la capucha de Caperucita-, sino porque manifiesta una vez más las enormes credulidad y estulticia del género humano. Una ingenuidad y una necedad, también, concedámoslo, una legítima necesidad de maravillas, que desgraciadamente se manifiestan muy a menudo en el terreno de la (pseudo) arqueología.


La fotografía que han distribuido los chinos de una supuesta cuadra de la nave -que estaría varada intacta, con camarotes y todo, a 4.000 metros en el Monte Ararat- en la que puede apreciarse incluso paja es un insulto a la inteligencia, o una colosal broma, si es que estuviera en el ánimo de la expedición el propósito jocoso, lo que es de temer que no sucede. Al menos nos podían haber puesto ante unos restos con pedigrí, unas viejas cuadernas podridas con grafitos de Jafet. En fin, podría haber sido peor: afortunadamente no ha aparecido estiércol de la pareja de elefantes, aunque parece que todavía no han explorado a fondo la sentina.


El hecho de que la expedición, de hecho mixta chino-turca, esté impulsada por un grupo evangelista de Hong Kong, nos recuerda el daño que están haciendo a la arqueología las investigaciones pretendidamente científicas desde instancias religiosas y fundamentalismos.


No es la primera vez que aparece el Arca de Noé. La expedición más antigua que afirmó haber encontrado la legendaria nave o sus restos fue la del explorador británico sir James Bryce, en 1876, que anunció el hallazgo de una gran pieza de madera manufacturada en las alturas del monte Ararat. En 1915, un grupo de soldados rusos dijo haber divisado el arca desde el aire, pero la Revolución (ah, siempre los rojos), impidió investigar el asunto. En 1955, el explorador y escalador francés Fernand Navarra se bajó del Ararat un trozo de madera que aseguraba haber extraído del arca y que, afirmaba, era parte de una viga. Como en el caso que nos ocupa (los chinos han datado su arca con una antigüedad de 4.800 años, la que según algunos cálculos le atribuye la Biblia al episodio) análisis espurios otorgaron a la pieza 5.000 años, aunque luego se rebajó mucho la cifra, hasta el siglo III de nuestra era. Es cierto que Noé fue longevo (950 años, según el Génesis) pero parece un material muy moderno. No se descarta que la madera procediera de los restos de una vieja cabaña de montañeros. Se ha especulado, con cierta magnanimidad pues no hay la mínima evidencia, con que los recurrentes avistamientos (y valga la ufológica palabra) del Arca, muchos desde aviones, pudieran deberse a la existencia en el Ararat de alguna antigua capilla, quizá medieval, que recuerde el acontecimiento bíblico y cuya estructura se pareciese a la mítica nave. Vaya usted a saber. Dejemos un terreno a la imaginación.


Entre las expediciones que no han cejado en la búsqueda del arca, y afirman haber dado con ella, que es lo peor, figuran las dos que lideró el ex astronauta James Irwin del Apolo 15; la de Ron Wyatt, una enfermera anestesista de Nashville que examinó una estructura con aspecto de bote previamente fotografiado por Life y que en 1991 consiguió su momento de fama al ser secuestrada por separatistas kurdos; y la de Bob Cornuke, un policía miembro de los SWAT (!) reconvertido en investigador bíblico (!!) y autor de best sellers. Cornuke tenía experiencia previa como guardaespaldas del equipo de Irwin, pero tras la muerte de este montó su propia expedición. Su pretendido hallazgo del arca no tuvo lugar en el Ararat sino en el Monte Suleiman, en la montañas Elburz iraníes, a 4.000 metros de altura.

Se han realizado intentos serios de poner el relato bíblico del arca y el diluvio universal en un contexto histórico. Eso no significa darle credibilidad al episodio del Génesis sino rastrear sus ecos literarios y, quizá, la remota influencia de un acontecimiento catastrófico que impactó en las mentalidades de los habitantes de Oriente próximo. Un mito similar al de la Biblia y que seguramente es su fuente aparece en la leyenda de Gilgamesh, en la que Ut-Napishtim sobrevive a un diluvio gracias a la ayuda divina. Las inundaciones frecuentes provocadas en Mesopotamia por el Tigris y el Éufrates pudieron inspirar el mito.


Una moderna teoría, de la que darían prueba algunos hallazgos arqueológicos a cargo del investigador submarino Robert Ballard, es que la historia del diluvio universal estuviera basada en el desastre natural causado por la irrupción torrencial de agua al abrirse al Mediterráneo el Mar Negro alrededor del sexto milenio antes de Cristo, una catástrofe que habría sumergido en días poblaciones costeras enteras y podría haber sido visto como el fin del mundo. De los sueños (más bien pesadillas) de esa gente acaso surgió el mito del arca, que si en algún lugar permanece embarrancada es en el fondo de nuestras consciencias: el único lugar donde cabe buscarla.

 

FUENTE

http://www.elpais.com/articulo/cultura/cuento/chino/Arca/Noe/elpepucul/20100428elpepucul_11/Tes

Escrito por CONTRALOBOS

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claudio valderrama garcía 20/11/2010


"No puedo entender" cómo hay gente que se aproveche de las más incalificables y absurdas noticias que prodiga la prensa internacional, tal es el caso del "hallazgo del Arca de Noé". Esto no merece
ninguna atención seria y responsable. Si algunas personas se han hecho eco de semejante "noticia", me dan a saber lo poco que sienten por las cosas dignas y elevadas; es decir, por aquello que les
debería preocupar para bien suyo y de su prójimo. No perder el tiempo -ni hacérselo perder a otros- con refutaciones mal detalladas y carentes de rigor argumental; pues donde no hay argumento bien
dirigido, se cae en contradicción, la cual es de enorme relieve, como cuando se escribe "...que es cierto que Noé vivió 95o años". ¿Es cierto que eso vivió? He aquí la contradicción en la que se
incurre cuando no se piensa correctamente lo que se dice o escribe. No hubo ni hay ninguna religión que no se apoye en las más "irracionales"(entrecimillo la palabra para dar a entender
que esa irracionalidad se hace a propósito)fantasías, para explotarlas en provecho de una minoría sin escrúpulos ni conciencia social.
Así, pues, se analice muy a fondo antes de entrar en cualquier tema, si es de su agrado y quieren que se les lea..., de importancia y transcendencia.
Claudio Valderrama