¿Cómo detectar si nuestros hijos están siendo víctimas de abuso?

Publicado en 7 Abril 2011

06 de Abril de 2011 • 07:00

Polémicos casos han despetado la atención de los padres. Foto: Terra

Polémicos casos han despetado la atención de los padres.
Foto: Terra

 

 
 

SANTIAGO.- La problemática de los abusos sexuales ha sido protagonista en los últimos hechos noticiosos del quehacer nacional. El caso Karadima, la madre Paula de las Ursulinas, y el fonoadiógolo abusador de niños con problemas de lenguaje, son sólo algunos de los casos vinculados con el aprovechamiento de menores.

 

Sin embargo, los tres llaman la atención por la magnitud de los cargos que ocupan los agresores, la cantidad de víctimas que han atacado, y el descaro con el que se han realizado los trágicos eventos, pero ¿cuántos abusos más se pueden estar cometiendo en este mismo momento y no son advertidos?

 

La realidad de las violaciones, tocaciones o abusos sexuales, es transversal a cualquier realidad, estrato social y posición cultural, por lo que es importante que los padres estén atentos a los comportamientos de sus hijos, conversen con ellos y alerten cualquier eventualidad.

 

La psicóloga Lilian Reyes, diplomada en Intervención de Abuso Sexual Infantil, explica que los indicios más comunes en los niños son: los comportamientos regresivos como; hacerse pipí, chuparse el dedo o ponerse retraídos. “En algunos casos se ponen agresivos, se aíslan, disminuyen el rendimiento escolar, la atención o le temen a la oscuridad”.

 

Otro factor llamativo, es que los niños comienzan a tener miedo a estar solos, sobre todo cuando ese momento coincide con la hora en que normalmente son abusados. “Por ejemplo, si el abuso es en la tarde o en la noche, empiezan a tener síntomas en esos horarios. Depende también, de la persona que lo esté abusando y si es alguien de la casa, como un familiar. Si es alguien del colegio, es probable que no quieran seguir yendo a clases”, enfatiza Reyes.

 

Cuando el abuso parece bueno

La especialista, advierte que hay un momento en el que el niño no presenta síntomas, ya que se encuentra bajo la etapa de “embrujo”. Esto consiste en que “el abusador tiene a su víctima encantada, metida en una especie de juego, por lo que los niños no se dan cuenta de que hay algo anormal. En ese momento, quien comete el abuso está planeando en cuándo atacar”.

 

En esta etapa, el abusador está generando conductas que puedan ser normales para el niño, para que más adelante la buena relación entre victima-victimario se pueda perpetuar en el tiempo. “La idea del abusador, es establecer el abuso a largo plazo, durante harto tiempo. Pero, cuando el niño comienza a dar síntomas, es porque ya no lo está pasando bien”.

 

También, ocurre que hay niños que están más hipersexualizados, a los que puede gustarles la dinámica, porque no notan que hay algo malo. Agrega, “el mismo caso de Hamilton (en el caso Karadima), que declaró que recién a los 33 años pudo darse cuenta de lo que le pasó estuvo mal. Eso ocurre porque la etapa del embrujo se perpetuó, y empezó a darse cuenta cuando sus hijos comenzaron a tener la edad que tenía él, cuando fue abusado. Ahí tomó consciencia de lo que le estaba pasando”

 

¿Cómo educar a los niños?

Si las familias son contenedoras, y se preocupan constantemente del niño, éste reconocerá antes que está ciento abusado, en cambio si a un niño no lo consideran tanto y no tiene atención de adultos, es más probable que se demore más en decir que está siendo abusado.

 

En cuanto a las recomendaciones de la crianza, Reyes, aporta una serie de comportamientos que pueden adquirir los padres en la crianza de los niños, los que ayudarían a disminuir los riesgos de abuso.

 

- Educación sexual en los colegios o en la casa: explicar desde una edad temprana, cómo funciona y qué cosas están bien o mal.

 

- Indicarles claramente quiénes pueden tocarlos y quiénes no.

 

- Reiteración del mensaje. La idea, es que los padres estén recordándole a los niños la información dada, porque estos pueden olvidarla o considerarla poco importante si sólo se habla en una oportunidad.

 

- Para que un niño se haga respetar y se dé cuenta de que lo que le están haciendo está mal, es necesario que el conozca su cuerpo y tenga conciencia de sus partes íntimas. “En este punto es vital que el niño tenga conciencia de que no todos pueden limpiarle el potito o bañarlos, sólo los padres”.

 

Consecuencias

Si el abuso no es tratado oportunamente, es probable que, “a largo plazo, los niños tengan problemas con abusos de sustancias, depresiones, problemas con sus relaciones íntimas, para comunicarse con el resto, falta de interacción social y trastornos de personalidad”.

 

El problema es tan grave que, en ciertos casos, los mismos niños abusados que no son tratados oportunamente, pueden llegar a ser potenciales abusadores. “Hay niños que son abusados desde meses de edad, y algunos no son tratados en toda su vida y se les puede diagnosticar una psicosis, y ser unos futuros “Tilas (psicópata de la Dehesa)””. Es por ello que el mensaje de la especialista para los padres, es a estar atentos y tener claridad del comportamiento de su hijos en todo momento.

 

FUENTE:

http://www.terra.cl/zonamujer/index.cfm?id_cat=2007&id_reg=1626867

 

Escrito por CONTRALOBOS

Etiquetado en #Inmoralidades Sexuales

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